La Multiplexación por División de Tiempo (TDM) es la técnica más utilizada en los sistemas digitales modernos. En lugar de dividir el canal por frecuencias, asigna el ancho de banda total a cada usuario durante un pequeño intervalo de tiempo.
Imagine un carril único donde cada coche (datos) tiene un turno específico para pasar. Los turnos son tan rápidos que parece que todos transmiten al mismo tiempo.
Funcionamiento del Multiplexor TDM
Circuito de interruptores secuenciales controlados por reloj.
¿Cómo funciona el circuito?
En el Emisor (Multiplexor)
Los interruptores de canal se cierran uno tras otro siguiendo el ritmo de una señal de reloj. Cada canal se conecta al medio solo durante su impulso de reloj asignado.
En el Receptor (Demultiplexor)
El proceso se invierte. Un reloj sincronizado abre las salidas correspondientes para entregar los datos al canal correcto en el momento exacto.
La importancia de la Sincronización
Para que el sistema funcione, el reloj del receptor debe estar perfectamente coordinado con el del emisor. Esto se logra mediante señales de temporización enviadas a través del mismo medio de transmisión.